CONCEPTO MAITLAND. TERAPIA MANUAL

CONCEPTO MAITLAND®

El Concepto Maitland® debe su nombre al fisioterapeuta australiano Geoffrey Douglas Maitland, quien contribuyó en gran medida al desarrollo de la terapia manual. La IMTA es una asociación internacional de profesores comprometidos en la formación del Concepto Maitland®. Se dedica a la estandarización, desarrollo y difusión del Concepto de Terapia Manual Maitland® así como la acreditación de fisioterapeutas en su aplicación.

TERAPIA MANUAL

Consiste en la realización de técnicas de valoración y tratamiento “con las manos”. Entre algunos ejemplos estarían: movilizaciones articulares manuales, técnicas neurales (diseñadas para conseguir el correcto funcionamiento del tejido nervioso), estiramiento o fortalecimiento muscular, ejercicios de autotratamiento, etc.

La Terapia Manual tiene su campo de acción, entre otros procesos, en dolencias vertebrales y discales, problemas en la columna cervical y cuello, dolor de cabeza, problemas mandibulares o faciales, codo, manos, cadera, rodilla, tobillo, pie, irritación nerviosa como sensaciones de “manos dormidas”, síndrome del túnel carpiano, ciáticas, dolor de rodilla etc. También en trastornos degenerativos como artrosis o procesos agudos como un esguince de tobillo.

Puede ayudar al tratamiento tras una operación quirúrgica, problemas reumatológicos, ergonomía en el puesto de trabajo, en lesiones deportivas analizando secuencias determinadas de un gesto deportivo concreto, ejercicios domiciliarios y guías para la auto ayuda.

El tratamiento es específico e individualizado combinando la experiencia del Fisioterapeuta y los últimos hallazgos científicos. Integra los aspectos más actuales de la fisiología del dolor. Se enfoca principalmente en el lado clínico y tiene en cuenta la Clasificación Internacional de Función, Discapacidad y Salud (CIF).

Busca el mejor tratamiento en el menor tiempo posible, dónde el paciente es el centro del abordaje terapéutico.

Se basa en el razonamiento clínico para determinar cuándo, porqué y cómo se aplica una técnica y adaptarla a la situación individual del paciente. Se pueden integrar, en caso necesario y si no hay contraindicaciones, otras técnicas como pueden ser la punción seca o la electrólisis percutánea terapéutica (EPTE®)

EN LA PRÁCTICA ¿CÓMO SE APLICA?

En una entrevista inicial el terapeuta profundiza en el tipo e intensidad del dolor del paciente. Cómo evoluciona a lo largo del tiempo (historia), su comportamiento a lo largo del día (el dolor en una misma zona puede proceder de diferentes estructuras: músculo, articulación, nervio, tendón…).

La exploración y el tratamiento cambiarán en función del problema principal.

Por ejemplo en una “lumbalgia” el tipo de dolor será diferente si el origen es discal, facetario, o muscular. O en una epicondilalgia lateral (habitualmente “codo de tenista”) si es un dolor tendinoso, miofascial, articular, o del nervio radial, entre otros. Darán dolores similares pero no iguales. En ciertas ocasiones habrá que valorar otras estructuras que también pueden contribuir. Continuando con los ejemplos anteriores en la lumbalgia se puede valorar la columna dorsal o la cadera, y en la epicondilalgia la columna cervical entre otras.

Se tiene en cuenta el diagnóstico médico, principalmente en base a las contraindicaciones que puedan surgir. Toda esta información permite al fisioterapeuta centrarse en el análisis del movimiento y en su valoración. Se profundiza en las restricciones que presenta el paciente en sus actividades diarias y que repercusiones psicosociales pueden aparecer.

Con toda esta información se realizará la exploración física, que incluye la demostración funcional de los movimientos que provocan el dolor, tests de diferenciación de estructuras, valoración articular, evaluación de la flexibilidad y conducción del sistema nervioso, de la flexibilidad y fuerza muscular, etc. Se planifica según lo mencionado anteriormente y en función de la intensidad del dolor. Por ejemplo en un paciente con dolor muy intenso no se realizarán test que puedan agravarlo.

A continuación se propondrá un plan de tratamiento, que estará en constante reevaluación, según la evolución del paciente. En muchas ocasiones, además del tratamiento del fisioterapeuta, se realizarán ejercicios para reforzarlo o complementarlo.

Es muy importante que la persona reciba una explicación de las circunstancias que han desencadenado su problema, para garantizar un tratamiento exitoso a medio o largo plazo.

EN RESUMEN:

  • El concepto Maitland se basa en la evaluación del dolor y el movimiento, para determinar el tratamiento más adecuado, en base a los principios de la terapia manual y el razonamiento clínico.
  • Se aplica en problemas neuromusculoesqueléticos de forma individualizada.
  • Se utilizan diferentes tipos de técnicas manuales, ejercicio terapéutico y se proporciona información al paciente sobre su problema para lograr solucionarlo, o en caso de dolor crónico, poder gestionarlo de forma más adecuada.
  • Está en continuo desarrollo en base a la evidencia científica.
  • Incorpora la experiencia clínica del fisioterapeuta.
  • Se centra principalmente en el enfoque clínico del dolor.